Las claves para que no fracase esta vez el dialogo entre venezolanos

SANTO DOMINGO. El conocido mediador, Nelson Espinal Báez, experto del Proyecto de Diálogos Democráticos del PNUD, accedió a una entrevista con DL sobre la crisis venezolana.

—¿Qué oportunidad ve de que este dialogo pueda tener resultados distintos a los anteriores?

En todo proceso de diálogo y negociación hay oportunidades, porque sencillamente se abren posibilidades, se abren caminos de solución y advenimiento que sólo por la confrontación no las hubiera. Es más estratégico, más eficiente y se crea más valor (social, político, económico, institucional) ir a negociar que aislarse en la disputa o en el litigio.

Veamos los precedentes: en marzo del 2014 se inicia un intento de diálogo oposición y gobierno. En aquella ocasión, incluso se armaron mesas técnicas para tratar temas de economía, paz, producción, política, seguridad. A principios de 2015 vino el proceso de UNASUR y al final no se llegó a acuerdos concretos.

A finales del 2015 y principios del 2016 entran los tres expresidentes: Leonel Fernández, Martín Torrijos y José Luis Rodríguez Zapatero, junto a la Iglesia Católica. Ese proceso fue largo y tortuoso, sin resultados concretos. En los últimos tiempos daba la apariencia que la mediación la continuó Rodríguez Zapatero prácticamente solo hasta que se arma el proceso dominicano.

—¿Qué ha cambiado en la situación de ese país y de las partes en conflicto?

Tengo la impresión de que se han dado cuenta que por el camino que iban, no tenían soluciones concretas realizables. Ya las sanciones económicas y el aislamiento hacen estragos en el gobierno y, por otro lado, el liderazgo de la oposición luce desgastado.

Un elemento que se hace cada vez más crítico, y que hizo daños a los diálogos anteriores, es el tema de los presos políticos. ¿A que nos referimos? Durante los procesos de diálogo, el número de presos políticos fue subiendo de unos 67 presos en el 2014 a 879 en la actualidad. Por lo que se percibe que el gobierno ha manipulado los diálogos, que los utilizan para ganar tiempo.

Igualmente, con respecto a la oposición hay falta de credibilidad de la sociedad venezolana hacia los grupos de la oposición, en particular la MUD (Mesa de Unidad Democrática) por las siguientes razones: por su incapacidad de cohesión y articulación conjunta de la oposición y por el incumplimiento del mandato del 16 de julio 2017. La sociedad venezolana fue convocada por la MUD a una consulta, votaron más de 7.6 millones de personas, y la MUD no le hizo caso al mandato de esa consulta expresado por la población. ¿Entonces para que hicieron esa consulta?

—¿Por qué se eligió a la República Dominicana?

Hay varias razones: el partido de gobierno en RD tiene una larga amistad con el gobierno del presidente Chávez y sus sucesores. Hay una relación de agradecimiento con respecto a Petrocaribe y el Gobierno dominicano se ha mantenido distante a la posibilidad de castigar en los organismos internacionales al gobierno de Venezuela y siempre ha votado pro diálogo y concertación. Y eso, aunque tuvo la animadversión de una parte de los venezolanos, rinde sus frutos como país con vocación de imparcialidad.

Dije con “vocación de imparcialidad”, no neutralidad.

—¿Hasta dónde avanzaron en este primer contacto?

Ahí están las declaraciones. Se abrió un proceso de mediación formal al más alto nivel, de manera pública y muy representativo, eso ya es avance. Se acordó una ruta crítica y la formación de una estructura de Diálogo Democrático. Ahora lo más importante es que puedan concertar un proceso, negociar como van a negociar. Y una agenda, negociar qué se va a negociar. Esa etapa se está cubriendo, las partes ponen condiciones y esas condiciones se siguen negociando por la vía de lo que se denomina “Back Channel Diplomacy” o “Back Channel Negotiation”, y es que debe ser así para poder sentarse de nuevo el 27 de septiembre en RD.

—¿Cuál es el papel de los gobiernos de EE.UU. y Cuba, si tienen alguno?

Mi experiencia indica que este proceso tiene el auspicio del Departamento de Estado de los EE.UU. para que República Dominicana y en especial el presidente Danilo Medina faciliten este proceso. Ayuden a resolver la situación. Y Cuba, que tiene sus propios retos, tiene que haber dado su apoyo al mismo.

Te recuerdo, que la entrada a la Mesa de Negociación y Acuerdo de Caracas 2002-2003 del expresidente Jimmy Carter fue idea del propio Fidel Castro al presidente Hugo Chávez. En aquella ocasión, Carter entra de las manos de Castro y de Colin Powell y junto a César Gaviria (OEA) conducen exitosamente la Mesa, culminando en la concertación de cómo hacer del Referendo de agosto del 2004. De hecho, constituye un precedente valioso, como criterio objetivo, de cómo salir de la crisis actual. Debe ser tomado en cuenta en este proceso.

—¿Qué se puede esperar para la próxima reunión?

Si arranca como esperamos todos, es la formalización del proceso de Diálogo Democrático entre la oposición y el gobierno de Venezuela en República Dominicana.

— ¿Como especialista y experto en concertación internacional, qué propondría a las partes?

Preparación. Antes de sentarse, deben prepararse para la negociación y el diálogo. Una buena preparación con rigor metodológico y profundidad estratégica conduce a un proceso eficiente y a un buen resultado.

Que se reconozcan mutuamente como “un legítimo otro”. No un otro que hay que extinguir.

Que primero negocien el proceso y vayan un paso a la vez. Eso incluye la agenda.

Que no se dejen entrampar en posiciones, tienen que ver los intereses que hay detrás de las posiciones. Es sobre esos intereses tangibles e intangibles que se puede encontrar opciones de ganancia mutua, propuestas aceptables para ambos. Que esas propuestas deben abrir un camino democrático para toda Venezuela, no para una parte.

Que no olviden que las Alternativas de No Acuerdo de ambas partes son muy malas. No ponerse de acuerdo es lo peor que les puede pasar a ambas partes, en especial a todo el pueblo venezolano.

Que utilicen los precedentes y las historias de éxito como criterios objetivos para darle legitimidad a las decisiones. Ejemplos, la Mesa de Negociación y Acuerdo de Caracas 2003-2004 y el Referendo del 2004. Las Comisiones de la Verdad de Centro y Sur América. La Comisión de la Verdad y Reconciliación de África del Sur. Los procesos de concertación y consulta de constituciones en países que han terminado conflictos armados, y así por el estilo. La misma Constitución de Chávez de 1999, tiene una serie de procesos y caminos plebiscitarios que pueden aportar soluciones democráticas.

Que se dejen asesorar de expertos en procesos de diálogos y negociación de conflictos. Así como en temas de Derecho Constitucional.

—¿En qué beneficia esta mediación a nuestro país?

La mediación del presidente Medina – un Jefe de Estado en pleno ejercicio de su mandato constitucional –acompañado del canciller Miguel Vargas Maldonado le da un carácter de mediación de Estado. Así como la intención de introducir en la mediación a 5 países, dos designados por el gobierno, dos designados por la oposición y un quinto que sería escogido entre las partes y el Vaticano como garante.

La República Dominicana se convierte en el epicentro de la principal concertación política del hemisferio occidental. Nos fortalece y prestigia en nuestras relaciones internacionales. El presidente Medina llega a la Asamblea de la ONU con una agenda hemisférica en sus manos y, a lo interno, se fortalece la cultura de diálogo y concertación.

Quiero resaltar las declaraciones del Ministro de Relaciones Exteriores de Francia, quien advirtió de que si no se lograba algún acuerdo, la Comunidad Europea procedería a aplicar las medidas económicas. Y la del ex embajador norteamericano en Venezuela y actual Secretario Adjunto para Seguridad y Lucha Antinarcóticos, William Brownfield: “No habrá solución para Venezuela mientras el narcotráfico siga penetrando el Estado”. Son elementos importantes de este proceso.Nelson Espinal Baez

Associate MIT-Harvard Public Disputes Program at Harvard Law School y experto del Proyecto de Diálogos Democráticos del PNUD.

Cofundador de Cambridge International Consulting, Inc. (Boston – Santo Domingo – Caracas – Lima) y presidente de la alianza con la firma OMG, denominada Cambridge OMG, S. A .