Golden State está muy cerca de la perfección y los Cavaliers buscan borrar esa imagen

SANTO DOMINGO. Eso pinta mal para LeBron James y compañía. Fue en 2007 la última vez que ocurrió. La misma víctima está cerca de sufrir la misma historia en cuanto a resultado: una indeseable barrida, con LeBron involucrado en ambas ocasiones.

Y los Warriors de Golden State persiguen esa hazaña, aunque insisten en que el objetivo es el título. Si completan la barrida, no sólo le darán el mazazo a los Cavaliers, sino que también terminarán perfectos con 16-0, hazaña inusitada en la NBA.

LeBron James y sus Cavaliers se convirtieron en el primer equipo que se recupera de un 3-1 en la historia de las finales de la NBA. Esta vez tienen el camino un poco más empinado en busca de pasar al ser el primer conjunto que se repone de un 3-0.

Nunca antes ha ocurrido y l regreso luce más que intrépido, pero así lucieron los Cavaliers en 2016 cuando transformaron en pesadilla el sueño de los Warriors. Sólo que el monstruo de cuatro cabezas: Stephen Curry, Kevin Durant, Klay Thompson y Draymond Green no está dispuesto a eso. Los récords se hicieron para quebrarlos, pero algunos se tornan en carga pesada. En el béisbol de Grandes Ligas nunca un equipo ha rebasado un 0-3, vale decir que pasó en una postemporada, los Medias Rojas de Boston de David Ortiz sobre los Yanquis de Nueva York, en 2004.

LeBron ya ha pasado por una experiencia de barrida en finales. Le pasó ante los Spurs de San Antonio en 2007. Fue su primera visita tras una corona.

Si se toma por décadas, tomando como punto de partida que la primera final se celebró en 1947, sólo ese decenio transcurrió sin una barrida, aunque tres equipos (Philadelphia Warriors sobre Wayne Pistons, 1956; Minneapolis Lakers sobre New York Knickerbockers, 1953 y Philadelphia Warriors sobre Chicago Stags) estuvieron cerca al ganar la corona 4-1.

Si nos llevamos de la trayectoria, se torna más posible barrer que recuperarse de un 3-0. Si Cleveland no se rebela mañana, en su propia casa, entonces será la novena vez que un conjunto es barrido y la segunda que propina Golden State. Además 17 campeonatos se han decidido 4-1.

En 1975, los Warriors de Rick Barry dispusieron 4-0 de los Bullets de Washington.

El desquite

LeBron tiene bien marcada sus huellas en todo el planeta de la NBA.

Kevin Durant lo sabe. En el 2012, cuando pertenecía al Thunder de Oklahoma avanzó a la final de ese año luego de dejar Spurs 4-2, después de comenzar 0-2.

Pero se toparon con James, que lo convirtió en víctima al ganarle al Thunder 4-1. Durant ya comienza a sacarse la espina. La daga que clavó con 47 segundo por jugar en el tercer juego de la final será bien recordada por LeBron y toda la NBA.

La herida del año pasado está más fresca aun. Cuando los Warriors prácticamente hacían espacio en su vitrina para el trofeo, LeBron y compañía comenzaro a recuperarse hasta llevarse el título.

Mañana a las 9:00 p.m. se deshojarán las respuestas, mejor que sean positivas para Cleveland, si no quiere ver a los Guerreros levantar el trofeo en el Quicken Loans Arena, casa de los Cavaliers.