Crecida de ríos afecta comunidades de San Cristóbal

SAN CRISTÓBAL. La crecida de los ríos Manoguayabo, Haina y Nigua afectaron al menos tres puentes que comunican con esta provincia y causaron estragos a decenas de familias de sus alrededores, al anegar sus viviendas y dañar parte de sus pertenencias.

En Manoguayabo, el puente que comunica con La Pered de Haina fue afectado en el aproche norte, impidieron el paso vehicular. Las embravecidas aguas del río del mismo nombre arrasaron parte de los cultivos de su alrededor y afectaron el sistema de acueducto.

Decenas de viviendas fueron inundadas en sectores como Brugal, Juan Guzmán y otros, por lo que las familias tuvieron que salir de sus viviendas y refugiarse en casas de parientes. Varias cañadas como la de Los Solares se desbordó, e inundaron las calles.

Jonathan Mejía, uno de los afectados, dijo que muchos tuvieron que volver a sus casas para evitar que les roben lo poco que tienen y que solo la Defensa Civil acudió en su auxilio.

Del otro lado, en La Pared, también hubo daños a propiedades, pero no se registró la pérdida de vidas humanas.

Los peores sucesos fueron en Hato Dama de San Cristóbal donde colapsó por completo el puente de la localidad de Boruga, dejando incomunicados a cientos de personas que residen en las comunidades de Santana, Castaño, Medina, El Cacaito, Maluco, Arroyo Mingo, La Llanada, Los Salones y otras.

El sacerdote Carlos Amedee Shorwans, párroco de la localidad, explicó que en octubre del año pasado hubo una marcha alertando a las autoridades sobre lo que hoy es una realidad, pero no se les hizo caso. La otra entrada a las comunidades por el puente Madrigal o El Badén, también estaba incomunicada.

Indicó que espera que el presidente Danilo Medina haga lo que nunca ha hecho en esa zona e informó que desde el sábado varias comunidades no tienen energía eléctrica, aunque ayer al mediodía una brigada de Edesur hacía trabajos de instalación de cables. También Obras Públicas realizaba una evaluación de los daños causados a los puentes.

“El Presidente vino aquí a Jamey hace unos veintidós días ya y le decíamos que teníamos el problema del puente, que era una urgencia y el tiempo nos ha dado la razón, ahora tenemos los dos puente, el de Madrigal y este de Boruga, los dos se fueron y se lo dijimos en la marcha que hicimos el domingo veintiocho de octubre”, sostuvo.

Además de los daños a los puentes, a las viviendas y a la electricidad, también se afectó la producción de algunos cultivos agrícolas que fueron arrasados por las aguas de los tres ríos.