Arzobispo de Santiago elogia labor del padre de Agripino Núñez

SANTIAGO. El arzobispo metropolitano, monseñor Freddy de Jesús Bretón Martínez, elogió la mañana de este martes la hoja de vida del padre de monseñor Agripino Núñez Collado, don Efraín Núñez Núñez, al presidir una misa de cuerpo presente celebrada en la iglesia Nuestra Señora de la Anunciación de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM).

“La República Dominicana debiera estar llena de muchos Efraín y muchas Ozemas, ya que fueron dos personas que con gran tesón, arrojo, dedicación al trabajo serio y honesto, levantaron una familia de once hijos”, subrayó monseñor Bretón Martínez.

Indicó que don Efraín, machete en manos, siempre se dedicó a cultivar la tierra en su comunidad natal de Jánico, pero siempre buscando de Dios, demostrando su fidelidad y devoción a la virgen María.

Durante la eucaristía, Juan Núñez, uno de los hijos del finado, leyó las plegarias y peticiones a Dios.

Mientras que María Núñez de Taveras, al hablar en nombre de toda la familia, definió a su progenitor como una persona alegre, gran cristiano y que le gustaba jugar dominó y el béisbol.

“Los siete hijos que les acompañaban en las labores agrícolas, cuando daban las 12 del mediodía, mi papá los juntaba en la casa y los ponía de rodillas para rezar el Angelus o el saludo a la Virgen María”,

precisó Núñez de Taveras.

Agregó que tras hacer la oración, don Efraín les decía a éstos: “mis hijos trabajen, que Dios no se queda con el sudor de nadie”.

Del mismo modo, resaltó que todas las mañanas, a las 5 en punto, don Efraín levantaba a sus hijos para rezar el Rosario.

Monseñor Vinicio Disla, de los participantes en la eucaristía, confirmó que don Efraín todavía a sus 112 añores rezaba el Rosario.

Después de la misa de cuerpo presente, se procedió a darle sepultura en el cementerio Fuente de Luz, de la avenida Circunvalación Norte.

A los actos fúnebres asistieron dirigentes políticos nacionales, así como empresarios y miembros de la Iglesia católica.