Al menos un muerto y 47 heridos en protesta por alza de los combustibles en Francia

El movimiento de los “chalecos amarillos”, movilización ciudadana contra el presidente francés Emmanuel Macron y el alza de los precios de los combustibles, congregó este sábado a más de 244.000 personas en Francia y se vio empañado por varios accidentes, uno de ellos mortal.

Una manifestante murió en los Alpes, en el transcurso de la protesta, tras ser arrollada por una conductora que entró en pánico después de que los manifestantes golpearan su coche.

En el norte, un peatón también fue atropellado y se encuentra en situación de “urgencia absoluta”. Otros incidentes causaron 47 heridos, tres de ellos graves, según fuentes oficiales.

Además se vivieron altercados con las fuerzas de seguridad o entre “chalecos amarillos” y automovilistas que no manifestaban.

Los “chalecos amarillos” --en referencia a las prendas fosforescentes que debe utilizar todo automovilista en caso de incidente en una carretera para tener una mayor visibilidad-- protestan contra el alza del precio de los combustibles decidida por el gobierno que instauró nuevas tasas con fines ecológicos, pero también contra la política “injusta” del gobierno, que limitaría, según ellos, el poder adquisitivo.

El ministerio de Interior estimó que hubo más 2.000 protestas en todo el país, con la participación de unas 244.000 personas. Los manifestantes, que no están estructurados en una organización, no proporcionaron cifras.

Pero las cifras oficiales de participación fueron fuertemente contestadas. Guillaume Peltier, vicepresidente de Los Republicanos (derecha), denunció una “manipulación de las cifras” para “minimizar el enorme enfado popular”.

Por su parte, Jean-Luc Mélenchon, líder de la izquierda radical, invitó a los participantes a publicar “fotos de las concentraciones para mostrar el número” de manifestantes.